sábado, 2 de enero de 2016

¿DÓNDE ESTÁS?

Cubierta por Miguel Moreno Concha
Era por la tarde, el viento soplaba moviendo las hojas de los árboles y todo estaba tranquilo hasta que un grito sonó en todo el bosque. Los pájaros echaron a volar, los topos se escondieron en la parte más oscura de sus túneles y los lobos empezaron a aullar; todos estaban asustados. El viejo búho, que era el animal más inteligente, voló siguiendo el ruido hasta una pequeña madriguera junto al tronco de un árbol. Asomó la cabeza por el agujero y encontró a la mamá conejo llorando desconsolada.
—¿Qué te pasa? —le preguntó el búho.
—Mi hijito se ha perdido —contestó ella, entre lágrimas.
Sin perder ni un minuto, el búho echó a volar y avisó a todo el bosque de lo que había ocurrido. Todos los animales, sin importarles lo diferentes que eran entre sí, empezaron a buscar al pequeño conejito. Las ardillas, aprovechando su velocidad, saltaban por las ramas mirándolo todo desde las copas de los árboles. Mientras tanto, los pájaros vigilaban desde más arriba. Los lobos y los zorros, ayudándose de su olfato, lo buscaban por el suelo. Los ciervos, con sus largas patas, corrían veloces para ver si estaba en la parte más lejana del bosque. Los conejos acompañaban a los topos a investigar los túneles que había debajo de la tierra. E incluso los peces buscaban al conejito en el fondo del río. Todos ayudaban.
La mamá conejo se había quedado en casa, esperando por si su hijito volvía. Las horas pasaban y ella lloraba y lloraba sin parar.
—Mamá, ¿por qué lloras? —escuchó de pronto la mamá conejo detrás de ella.
Ella fue a contestar pero cuál fue su sorpresa cuando se dio la vuelta y vio a su hijito restregándose los ojos y arrastrando su muñeco de peluche. Lo abrazó tan fuerte que casi no le dejaba respirar.
—Pero, ¿dónde estabas? —preguntó la mamá.
—Durmiendo la siesta, debajo de la cama está oscuro —respondió el hijo.
La noticia corrió rápidamente entre todos los animales, que estallaron en carcajadas al enterarse de dónde había estado el conejito todo ese tiempo.

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